OSLO.- El autor confeso de las masacres dijo ante un tribunal que su intención no fue matar a la mayor cantidad de personas posible, sino "transmitir una señal clara" al pueblo. El tribunal dispuso la prisión preventiva de ocho semanas y el aislamiento por otras cuatro de Anders Behring Breivik, que causó la muerte de al menos 76 personas, según las últimas cifras oficiales. El noruego de 32 años, que admitió ser el autor de la masacre, no podrá recibir visitas ni enviar o recibir correspondencia. Será sometido a un examen psiquiátrico para determinar si está en posesión de sus facultades mentales. Breivik no se pronunció culpable y afirmó que debió hacerlo para salvar a Noruega y a Europa occidental. El servicio secreto ya había fijado su atención en él en marzo a causa de la compra de unos químicos. Compró a un comerciante polaco químicos por unas 120 coronas (unos U$S 21) y por eso apareció en una lista, pero no fue suficiente para iniciar una investigación. (DPA)